Es increible la fauna que podemos encontrar cuando viajamos en avion, en este momento estoy volando de Lima a

El perro volador

El perro volador

Buenos Aires y ya me he cruzado con todas las clases.

Los Primerizos: Sonríen exageradamente a las camareras de a bordo, estan horas leyendo y releyendo la documentacion de aduana y migraciones y hasta son capaces de preguntar a que altura estamos volando.

Los que nunca se adaptan: Van a pasar por los detectores de metales y discuten por minutos con el personal porque no se quieren sacar el cinturón, o no quieren pasar la billetera al grito, “tengo los documentos, no te la doy” y la respuesta del personal “no me la das y no volas”.

Los niños: Hay que tenerles paciencia, pero la verdad que un avion es un reducto incomodo, donde hay poco espacio y ya ni los asientos sirven. Claro, se ponen fastidosos entonces patean el asiento de adelante en donde yo siempre estoy sentado.

Los que ignoran la seguridad: He llegado a escuchar en un avion “hago un llamadito cortito desde mi mobil y listo”. 20 camareras de a bordo le practicaron un tackle y lo sentaron.

Los que le gusta la luz: Es espantoso viajar de dia en una jornada larga y que el que ocupa el asiento de la ventanilla no tenga piedad y no baje la persianita de la ventana. Miran, miran y miran, y yo que dormi 3 horas de noche lo tengo que tolerar.

Los charlatanes: Típico de argentino, se ponen a hablar con quien sea en el idioma que sea. Si son monjas que van a misionar al amazonas, les hablan todo el viaje sobre los viajes que hicieron ellos. Y si estan viajando para argentina, les hacen un tour virtual de toda la Capital en caso que sea porteño, sino les sugieren que vayan a un pueblo perdido que “se come el mejor asado de la argentina”

Los gritones: Típico de brasileros, viajan de a 400 en el avión y todos se sientan en lugares alejados, entonces empiezan a gritar “Marcio! Marcio!” y le cuenta algo que no voy a entender. Pero siempre a los gritos. Nunca entendí esa necesidad de comunicarse a los gritos ni porqué todos se llaman Marcio, pero estoy seguro que los vieron.

Los que son inquietos: Hay dos vertientes aca, los que se mueven en el asiento constantemente sin importar si molestan o no, reclinan el asiento ni bien se suben, sabiendo que para el despegue y aterrizaje deben estar derechos o bien, los que el avion puso media rueda en la pista de aterrizaje y ya se estan levantando para tomar sus pertenencias de los compartimentos superiores. Nuevamente, tackle del personal del avion.

Los dormilones: Esta es la etnia que mas admiro, se sientan y ya están dormidos y se despiertan cuando aterriza, sea el viaje de las horas que sea.

Ustedes seguramente se preguntaran de que etnia soy. Soy de los que no pueden dormir ni un segundo y se aburren horrores, sin mencionar que les sienta incomodo todo y crece su nivel de fastidio.

Viajar en avion rápidamente troco de diversion a necesidad. Ya no tengo la mosma tolerancia que antes a los vuelos largos y si les sumamos toda la fauna es un caldo de cultivo de mi fastidio. Igualmente, viajar es lo mejor, es un precio que estoy dispuesto a pagar.