Un espacio para pensar en viajes
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Nuevamente en Köln
May 30th
Era fin de semana largo en Inglaterra y mostrando increíble soltura, me tomé el día lunes feriado, que en el caso que si me quedaba en Inglaterra, seguro lo iba a laburar. Me tomé nuevamente el bondi de Victoria Coach Station que tarda solamente 12 horas teniendo buena suerte a Köln, esta vez, en cambio no hubo mucha buena suerte, cuando entramos al puerto de Dover, el fercho se bajó del bondi y fue a una casita que había ahí. Estuvo una hora Diosa sabe haciendo qué ahí adentro, que logicamente cuando volvió al bondi no dio explicaciones de qué fue lo que estuvo haciendo.
Nos pusimos en la cola del ferry y nuevamente espera, pero por suerte, subimos pronto
y luego pude descansar un poco hasta que llegué a Köln. En el viaje venía hablando con Robert para avisarle que estaba solamente una hora atrasado, pero no hubo inconvenientes y nos encontramos donde siempre. De ahí nos subimos a su VW Bora y fuimos para el derpa de él. Dormí una siestita porque estaba roto y nos fuimos para el centro, ahí nos encontramos con su reciente novia y nos fuimos para un bar que vendían cerveza, obviamente, en donde uno se sienta y le traen vasitos de 20 cl (foto) hasta que uno diga basta. Como son chiquitas, uno no se da cuenta que está tomando un montón, así que nos habremos tomado unas 4 y seguimos viaje.
De ahí nos fuimos a una BBQ que hacía un amigo de él, como siempre yo rodeado de 7 alemanes que hablaban entre ellos y yo sin entender un futbol, aunque muchas veces se solidarizaban y me hablaban en inglés. Como siempre, mucha bebida y comimos unos pedazos de carne que tiramos a la parrillita. Mientras estábamos con la BBQ, en la tele estaban dando un concurso de toda europa, en donde cada país postula un artista. Lo gracioso era que la mayoría de países iban con canciones recontra melosas, tipo Britney Spears, o si fuera en castellano, Luis Miguiel, Alejandro Lerner y todo muy melódico, pero por ejemplo Finlandia, tenía una banda de Metal Alemán, era muy exótico como contrastaban los estilos. Luego había una votación país por país en donde no se podían votar ellos mismos, obviamente. Finalmente ganó Rusia con un figaza cantando y otro maraca haciendo patinaje atrás del pibe. Segundo estuvo Ucrania y tercero Grecia. El conjunto griego para mi gusto era lo mejorcito a nivel melódico, aunque desde ya yo quería que gane Finlandia.
Estabamos en el jardin del edificio de sólo 3 pisos y este pibe vivía en el subsuelo, entonces, para ir al baño, en vez de darle la llave a cada uno, lo mejor era que entren por la ventana … era un poco bizarro, pero era la mejor alternativa.
Al día siguiente dormimos un poco y nos fuimos a Dillinburg, en donde Rob se iba a hacer un tatuaje, otro más de los tantos que tiene. Llegamos ahí y se terminó de tatuar el brazo derecho y parte del pecho. Mientras a él lo tatuaban yo salí a recorrer un poco la ciudad, que si bien era bastante chiquita, era linda como para recorrerla. El tema del tatuaje tardó unas 3 horas, y de ahí nos fuimos al hospital a ver a un amigo de él. Resulta que este chiquito, se había ido a otra BBQ con unos amigos y familiares y obviamente se tomaron la vida, y tuvieron la genial idea de volverse en bicicleta. La cuestión es que este pibe se la puso mal, cayó directamente con la trucha al piso y se lastimo mucho. Tenía toda la cara estropeada mal, lo mantenían en el hospital para ver si tenía alguna conmoción en el cerebro.
Ese mismo dia, luego de descansar un poco, nos fuimos a una convención de vinos que había. Nuevamente nos encontramos con su novia, que por suerte, hablaba perfecto inglés y nos deleitamos con unos cuantos vinitos.
Köln a pesar que fui tres veces no para de sorprenderme, siempre hay eventos muy buenos, socialmente es bastante activa y el hecho de poder estar en Alemania me cae bien de cualquier manera. Así que mientras tenga las chances, voy a seguir yendo.
A cuanto el tubo de birra, maestro
Feb 16th
No es novedad que los alemanes chupan de una forma desorbitante y puedo dar fe de ello. He tenido la suerte de ir un par de veces a Köln en donde la pasé con otro de mis amigos hechos en viajes. Este flaco es Robert (a la izquierda de la foto, ¡el de la derecha soy yo!), quien lo conocí en Australia, en Surfers Paradise, un bellísimo lugar. El tiempo hizo que sigamos en contacto y cuando me fui a vivir a Uk, yo tuve oportunidad de ir a visitarlo dos veces.
Me acuerdo de la primera vez, que el flaco tenía que entrenar un sábado para un partido que iban a hacer el domingo de handball. Rob había hecho muchísimo hincapié en que no iba a irse al carajo con el chupi porque sino en el partido no rendia nada, que no veía la bola y que parecía un discípulo de Orteguita. Yo, ingenuo, le dije, bueno, dale, no hay drama, yo tampoco tomo mucho.
Salimos el sábado a la noche de gira y cuando salimos de la casa, el flaco cacha dos tubos de una cervecita alemana bien frappé. Yo le pregunto, cuchame, ¿acá se puede escabiar en la calle? … ¿me estás preguntando en serio?, me dice temerosamente, y agrega, “ya vas a ver”.
Salimos a la calle tomando una birrita each y cuando subimos al tren que nos llevaba a la ciudad, adentro del vagón de tren ¡parecía Oktober Fest! una animalada lo que estaban chupando todos estos pibes. Para los que alguna vez viajaron a Uruguay con Buquebús, habrán visto que todos llevan su mate, bueno, acá, todos llevan su birra.
Caimos en un par de pubs y el flaco era una máquina de escabiar, pero una verdadera máquina, yo le perdí la cuenta al tercer litro de cerveza. ¡Y eso que se tenía que cuidar por el partido de handball! Aparte, yo quedaba como un afrancesado porque no le podía seguir el ritmo al flaco que estaba a media máquina, porque no sólo que toman mucho sino que no tienen intervalos, se abren de a dos botellas para no perder tiempo entre abertura y abertura. Los tipos tienen una velocidad para asimilar la cerveza que yo no tengo, es decir, yo me siento lleno, tengo que ir al baño un par de veces y unos provechitos como para hacer lugar, pero estos tipos parece que juntan cerveza en las gambas.
Al día siguiente, finalmente hizo el partido y después del partido me dice: “Hoy si, hoy puedo escabiar bien porque no tengo el partido” … ni me quise imaginar.
La segunda vez que cai a Köln, hicimos un asadito, bah, un asadito, una BBQ que consistió en tirar cosas muertas a la parrillita a gas pedorra de uno de los pibes mientras mirábamos un partido del mundial.
En un momento de la BBQ hice el siguiente video y creo que resume muchísimo la sociedad alemana con respecto a la bebida.