Un espacio para pensar en viajes
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Efecto Montaña Rusa
May 8th
Llegamos a Samos y teníamos el dato que a las 8:30 salía un Ferry para Turquía, era temprano, onda las 7:30 y dijimos que era la nuestra, si pegábamos ese Ferry dormíamos un poco en Kusadasi y hasta podíamos hacer Efesus, estábamos re bien con el timming.
Salgo corriendo para una de las casillas de tickets que hay por ahí y veo un cartel tamaño baño que decía que el próximo Ferry a Turquía salía a las 4 de la tarde (me quise inmolar). Hablando con la flaca que nos vendió los pasajes en Ferry, en un momento nos dice, y porqué no se alquilan un auto por hoy, así por lo menos pueden recorrer Samos, que tiene algunas cosas para ver. Sonaba bien, la isla no es grande, así que teníamos buen tiempo para recorrer. Alquilamos un auto a cuerda, de nuevo, pero nos llevó.
Cuando nos sumergimos en las rutas de Samos nos dimos cuenta que el paisaje era bastante montañoso, y que los caminos por ende iban a ser de cornisa todo el tiempo. Primer escala fue un túnel que se había cavado hace no se cuantos muchos años y que la verdad, era sensacional, tenía una entrada súper angostita, pero después se agrandaba. El túnel tenía varios metros de largo, arriesgo unos 250, el cual estaba iluminado por dentro y aparte, se veían más excavaciones de mucha más profundidad. Nunca nos enteramos de qué era ese túnel, pero realmente era escalofriante meterse, Había momentos en que había zonas bastante húmedas y al no dar la luz solar, el fresco empezaba a predominar.
De ahí nos fuimos a otras ruinas, que tenían algunas columnas y capiteles en un pequeño recorrido que tenía trazado. Era interesante, pero el calor hizo que nos apuremos más a verlo.
Seguí manejando y veo que la Negra torna color verde. Le pregunto qué le pasa y me menciona que tanta subidita, bajada, curva, contracurva, le estaba dando nauseas. Pactamos que si se sentía mal, frenábamos. Hicimos 2 metros más. Se abrió la temporada de pato y la Negra la inauguró. La Negra estaba para atrás, un poco descompuesta y la verdad, es que tampoco teníamos muchas opciones al manejar, ¡ya que era camino de cornisa sí o sí! Hicimos el intento de ir más lento y ser más generoso en las curvas, pero no hubo caso, la Negra de nuevo verde y segundo Pato de la temporada. Nos quedamos descansando como una hora y ahí decidimos seguir camino. Recorrimos algunas boludeces más y devolvimos el auto, ya que no tenía mucho sentido seguir recorriendo ya que era aniquilar a la Negra.
Samos es una isla chica, es más grande que Mykonos, pero aún sigue siendo chica, tiene algunas cosas para ver, aunque no parece ser un destino clave en vacaciones. Nosotros caímos ahí por una mera cuestión de que queríamos pasar a Turquía en Ferry y desde Samos era el lugar. Si a esto le agregamos que la Negra se sintió mal, ¡no fue buen negocio!
Viajero no turista
May 8th
Mientras estoy en el avión que me lleva de Estambul a Londres, sigo escribiendo posts, son los momentos que encuentro en donde más puedo escribir, y de paso hago tiempo para llegar a destino. Inicialmente Deano nos está esperando, quien nos va a alojar las próximas dos noches en su casa y que también nos sacará a pasear. Sigo escuchando Hermética que me pone pilas para escribir, mientras arranca Sepulcro Civil, se me ocurre que tengo que escribir un poco sobre lo que fue el Ferry a Samos.
Nos pasa a buscar un taxi en el guest house de Mykonos, el cual ya tenía gente adentro y que debíamos compartir. Eramos 5 en el auto, 3 hablando a pleno en Griego mientras la Negra y yo como de costumbre, la veíamos pasar. Estaba bastante fresquita la noche así que como venía con dolores de garganta fatales, me emponché hasta la manivela, habíamos encontrado un gorrito y un cuello de polar que me daban bastante alivio.
El puerto de Mykonos no es algo en donde uno encuentra información sobre su Ferry y los que están por venir o la misma hora que era. Básicamente era un tingladito, en donde la gente se amuchaba adentro para palear el frio. ¡No había ni baño! Pero bueno, era viajar otra vez de noche para reducir los costos nuevamente.
Hay cosas mágicas que le pasan a uno en estos viajes y le pasan justamente por exponerse a experiencias como estos ferries, este caso no fue la excepción, de la nada, aparece un viejito irlandés que se sentó y se puso a hablar con la gente de boludeces, pero instantáneamente se convirtió en el centro de la espera. A los 5 minutos que el flaco se puso a contar historias, éramos alrededor de 8 personas rodeándolo para escuchar los relatos. El viejo tenía algo más de 60 años y era un viajero hace rato, para romper el hielo, arrancó poniendo a prueba a dos chicas que habían ahí, les preguntó si viajaban en camarote, una de las chicas le dijo que sí, el viejo, haciendo alarde de sus conocimientos, le dice, “Seguro que te tocó el camarote 12 B”, la chica, un poco incrédula y otro poco intrigada por la certeza del viejo, furtivamente empezó a buscar su ticket. Cuando lo encontró le dice al viejo “No, es el 112 Z” (nada que ver) a lo que el viejo le retruca “Perfecto, ya se donde dormís, ¡nos vemos a la noche!”
Después de esto, arrancó con cosas que hacía cuando era más purrete, y era lo siguiente, el flaco, se ponía a hablar con algunos yankis y hablando de boludeces, el flaco le sacaba nombre y camarote en el que paraban en algún crucero, luego de eso, el pibe, entraba al crucero, diciendo que era ese yanki y afirmando, sí, paro en este camarote, los tipos del crucero confirmaban el dato y lo dejaban pasar. Entonces qué hacía, como el crucero paraba en tierra firme para que la gente baje y morfe, este flaco, la hacía al revés, esos momentos los aprovechaba para subir al crucero en nombre de otro, morfaba con champagne y delicias y las cargaba a la tarjeta del camarote del yanki que se había parlado. Al yanki no lo veía más y el se iba pipón del crucero luego de haber comido como un animal y de upa.
El viejo también conocía historias de cruceros y mencionaba que una vez, el capitán del crucero se estaba moviendo a alguien y por dejar el crucero desatendido, encalló a la mierda. Se comieron juicios y toda la bola por semejante imprudencia. También contaba sobre el crucero que hacía 2 semanas había encallado en Santorini, y mencionaba que muchos del crucero estaban más preocupados por la guita que perdieron en el casino del crucero que en los daños en sí. Como el barco encalló, la gente cachó las fichas y se fue, y eran fichas que quizá estaban en juego y que se las tuvo que comer la empresa.
En un momento el flaco, a modo de reflexión dice, nosotros, somos todos viajeros, nos gusta la situación hostil y acá estamos, a las 12 de la noche al lado del mar, con frío, esperando un ferry que dios sabe a qué hora llegará pero estamos todos en la misma, hablando y pasando un momento bueno que seguramente luego tendrán para contar. La gente hoy en día paga all-inclusives, se va al Hilton y pierde toda emoción de lo que ser viajero representa.
Por lo menos, que yo vivo el turismo como lo vive este tipo, para mi fueron sabias palabras de un irlandés en el medio de Mykonos, supo pronunciar.
Mykonos – Mucho joven que patea para atrás
May 8th
Mientras estoy en un bondi que supuestamente me lleva a Estambul, escribo varios post que tengo pendientes, suelo inspirarme en los bondis, aunque en esta ocasión me está costando un poco, porque el fercho está escuchando al palo un partido de fútbol turco y el flaco que relata se re ceba y cuando hay jugada de peligro entra a gritar como si fuera la última vez. Método paliativo 1, vamos a calzarnos el iPod. Listo, iPod calzada, puse En Vivo 1993 de Hermética, un poco de metal del bueno no puede fallar.
Luego de la maldita huelga, llegamos con el ferry recontra temprano y por suerte, tal como lo habíamos acordado con la gente de la Guest House nos estaban esperando en el puerto, nos changaron hasta la Guest House y nos dieron la pieza. Veníamos desfigurados así que nos dispusimos a dormir unas 3 horitas para recuperarnos. En el ferry dormimos poco y nada, y lo que dormimos fue muy incómodo. Cuando uno viaja solamente un fin de semana, se banca el viaje así, pero cuando venís de muchos días de palos como nosotros, ya te cansás un poco y necesitás dormir en una cama.
Mientras la flaca que nos fue a buscar nos llevaba a la Guest House pudimos ver en principio lo que era la isla. Es fantástica, tiene morros por todos lados y las edificaciones sobre los morros son todas blancas, según lo que me contó la Negra, me dijo que eso era, en principio por el tema del calor, que como los colores claro rechazan los rayos de sol, en principio se habían pintado de blanco por eso, pero luego, como vieron que eso atraía turismo y quedaba pintoresco, el gobierno mismo, pide que las fachadas se pinten de blanco y que se haga un mantenimiento de la casa para que la isla siga siendo pintoresca como lo es hasta ahora.
Salimos a caminar luego de haber dormido un buen tramo y vimos todas las casitas blancas que parecen la casa de Páez Vilaró, que está en Punta Ballena, cerca de Punta del Este, en Uruguay, la verdad es que todo el conglomerado de casas blancas hacen que el paisaje de lejos sea muy lindo y aparte, cuando uno lo recorre, también tiene su encanto. Las calles de Mykonos son muy minúsculas, jodidamente angostas, por lo que casi solamente circulan por ahí motos o combis muy chiquitas, que por lo general lo hacen para trasladar mercadería de una parte de la isla a otra. Las calles, aparte de ser angostas, son muy intrínsecas, se cortan por todos lados y es un verdadero laberinto moverte por ahí. La gente aparte, cuelga su ropa recién lavada en la calle y lo hace aún más pintoresco todavía. La fisonomía de la ciudad es casi siempre la misma, las casas son de dos pisos, planta baja es comercio y los otros dos pisos vive la gente, en los comercios podés encontrar todo tipo de souvenier, como ropa blanca o directamente restaurantes. Hay mucho lugar en donde ir a morfar o bien cafés para tener algún tentempié. También en Mykonos hay joda, pero como nosotros no fuimos en plena temporada tampoco se veía demasiado, solamente pasamos por un lugar en donde se escuchaba la música re punchi punchi al palo total.
El primer día como no podía ser menos fuimos a almorzar al lado del mar, una vista más que encantadora, en ese lugar tenían dos grande peceras repletas de langostas y cangrejos que en cualquier momento eran cartera. Ese mismo día, nos alquilamos un Four track y nos fuimos a una playa que se llama Super Paradise, un nombre bastante poco modesto para una playa, pero creímos en su publicidad y fuimos. Había un parador sensacional, no se si ya leyeron mi post de Ibiza, tiene unos cuantos meses, pero soy fanático de los paradores, lo que más me gusta de la playa son los paradores, buena música, tragos y ver cómo se mueve todo. Con la Negra nos pedimos un Tequila Sunrise y un Daiquiri de Frutilla y nos arrojamos en un par de reposeras que te alquilaban por día. La playa estaba muy buena, la arena era un poco gruesa aunque el paisaje hacía restarle importancia a ese detalle. La playa era una bahía que estaba rodeada por morros y había un poco de vegetación, más toda la infraestructura que proponía la misma playa, una sombrillas de paja más las reposeras antes mencionadas.
Esa noche dormimos como angelitos, y al dia siguiente teníamos que hacer el check out, como la Guest House no estaba llena, nos dejaron la habitación durante el resto del día hasta que salga el Ferry para Samos. El segundo día lo usamos para recorrer aún más la pequeña isla, sacar muchas fotos y comer. El circuito era caminar, sentarnos a tomar algo, caminar de nuevo, sentarnos de nuevo y así sucesivamente, disfrutando de la paz que propone Mykonos como isla.
Mykonos es un lugar altamente recomendable, no es barato, pero para quedarse un par de días vale la pena el esfuerzo. Uno encuentra descanso, shopping, buena comida, playa, paisaje, chupi y joda. Una buena combinación, más si le sumamos lo bien que nos trataron los dueños del Guest House que estuvieron a nuestra disposición todo el tiempo, en MyHostelWorld voy a escribir una muy buena recomendación para que las demás personas puedan aprovechar todo lo que la Negra y yo pudimos aprovechar.
¡Christos Anesti!
May 8th
Este post, está dedicado a los griegos, pero no voy a escribir sobre los lugares que fuimos, sino por cómo nos trataron o cómo son de por sí los Griegos.
La comida lo es todo. Todo pasa por el morfi, se la pasan lastrando y quieren que vos comas en todo momento. Por otro lado, te ofrecen las cosas como si fueran totales manjares comparados al restauran de al lado, y todos los restoranes tienen las mismas cosas.
Gritan, gritan y gritan. Para todo, siempre son gritos, en ese aspecto se parecen bastante a los tanos, que se la pasan gritando. Con los griegos nos pasaba que no distinguíamos cuando se estaban peleando de cuando se estaban divirtiendo, porque siempre era a los gritos puros.
La gente también es bastante hospitalaria, por lo menos con las personas que nos tocó tratar en los hoteles, siempre nos tiraron un centro, pero (siempre hay un pero) la gente de las agencias de viajes era completamente de terror, pero con furia. Nosotros necesitábamos pasajes en ferry para ir desde Pireos (puerto de Atenas) hasta Mykonos o Santorini y de ahí poder ir a Samos para poder cruzar a Turquía. No había manera, entrabábamos a las agencias, y mientras les preguntamos si había disponibilidad, seguían haciendo otra cosa, boludeaban con una computadora o directamente miraban para otro lado ordenando papeles. Es inentendible, vos vas ahí para gastar guita y a los flacos los tiene sin cuidado, pero por completo. Entramos en otra agencia que cuando empezamos a hablar, el flaco a los gritos empezó ¡¡No No NO!! No english. Fin de la conversación. Con la Negra decidimos ir a Pireos directamente a ver si ahí conseguíamos los pasajes ya que ahí estaba toda la crema. Entramos en un par de lugares y de nuevo, nos trataron como el orto, hasta que finalmente encontramos un lugar que una chica muy educada finalmente nos dio las soluciones que estábamos buscando: Ferry de Pireos a Mykonos y después de Mykonos a Samos. ¡No era tan complicado! Pero costó un huevo.
El 1ro de Mayo, que era para cuando nosotros teníamos los pasajes, todos los griegos hicieron huelga de lo que era transporte. Había huelga en todo, estábamos yendo para Pireos, en subte, que te deja a escasos metros de los barcos y cuando vamos a hacer la combinación con esa línea: “Sorry, we are on strike” o sea, estamos en huega, jodete. Con un poco de desesperación, preguntamos como mierda llegábamos a Pireos porque aparte, el tiempo nos apremiaba. Nos tiraron una línea de bondi que nos dejaba ahí. Estábamos en la plaza Omonia, cuando de repente, razzia policial y todos los “inmigrantes” que están haciendo unos mangos vendiendo cosas en el medio de la lleca, todos corriendo al carajo para que la cana no los agarre, al mismo tiempo, la Negra y yo buscando la parada de colectivo. Luego de preguntar, llegamos a la parada, pero hete aquí, que el boleto, se saca en cualquier otro lado menos en el bondi o en la garita del bondi. Tuvimos que ir hasta un kiosco cualquiera que vendía los boletos y finalmente ahí pudimos ir.
El viaje fue de media hora o más, se metió por lugares de Atenas que realmente distaban de ser lindos, pero finalmente llegamos. Cuando íbamos caminando hacia la Gate 9 que era de donde el ferry Marina salía hacia Mykonos, un flaco nos empalma y nos pregunta si somos argentinos. El flaco también lo era y en una cuadra nos contó toda su vida. Se ve que el flaco no hablaba seguido con personas en español y nos quemó la cabeza. El pibe hacía 15 años que estaba en Grecia y ahí laburaba de buscavidas. En un tiro me dijo que se quería poner un taxi en Buenos Aires y me dice, “¿Vos ya manejaste taxi en Buenos Aires?” Lo preguntó como si manejar un taxi en baires fuera parte de la educación. Viene: Primario, Secundario, Taxi y finalmente Universidad. No estábamos muy charlatanes nosotros así que en la primera de cambio nos separamos. Llegamos a la Gate 9 de donde salía el Ferry, cuando nos íbamos acercando ¡El ferry ya estaba ahí y estaba con los motores encendidos! Así que en cuestión de minutos seguramente ya estábamos en camino a Mykonos. Mentira. Había también una huelga y el Ferry que iba a salir a las 17:00, terminó saliendo a las 00:00. Nos lastramos 7 horas de araca ahí en la estación haciendo absolutamente nada. Por suerte había Internet y pude boludear un rato, pero un garrón total.
En el tiro que estoy en Internet y hablo con Sam (un brit que vivió en Grecia), le comento que había huelga, me dice “Ese es uno de los motivos por los cuales me fui de Grecia”. Moraleja, los Griegos adoran la huelga en los días que yo viajo.
Los Griegos son macanudos, nos trataron bien, los de las agencias de viajes no les importaba nada, yo en su momento ya había hecho el mismo descargo con las agencias de viajes argentinas, y charlando con la Negra, me convenció que yo soy una persona bastante compleja de complacer en ese sentido. Después que tengan sus cosas como las huelgas, suele pasar hasta en las mejores familias.
Mi gran casamiento griego
May 1st
Bueno, he llegado a Grecia, increíble destino. Llegamos a las 2:30 am al aeropuerto de Atenas y de ahí nos dirigíamos al hotel. Amigablemente preguntamos a la gente de informes como corno nos dirigíamos al hotel a esas horas de la madrugada. Nos dijeron que tomemos un bondi que “nos acercaba” y que después tomemos un taxi hasta el hotel.
El fercho del bondi manejaba como si tuviera un Formula 1, agarraba las curvas con derrape, y no le importaba nada. Iba a los pedos. A los 2 segundos de estar viajando, nos encontramos con el primer problemita, y es que como el griego no tiene alfabeto, tenés que recordar un montón de letritas griegas aglomeradas que conforman una palabra y eso es el nombre de la estación. Los nombres de las calles parecen ecuaciones o demostraciones de teoremas, me hacían acordar a los momentos en los que estudiaba Límite, Sumatoria o Productoria. Por suerte, tenés las cosas escritas en inglés también, así que con eso la podés zafar. Increíblemente, mucha gente habla en inglés, lo que fue un gran alivio ya que sino sí que estábamos jodidos.
Luego de llegar a nuestra parada de colectivos, nos tomamos un taxi hasta el hotel. Cuando llegamos al hotel, la persona que me atiende, amablemente me dice que la reserva que tenía estaba bien, pero que era para el día siguiente, en conclusión, eran las 4 de la mañana y no tenía dónde dormir. Estábamos fusilados y había que empezar a patear a buscar donde dormir. Menos mal que la Negra se banca cualquier cosa, pero yo pensé que era hombre muerto instantáneamente. Preguntamos en un hotel y no había nada, preguntamos en el siguiente y había habitación disponible ¡Aleluya! Así que nos dignamos a dormir ahí. El hotel era de terror. Sencillamente de terror, pero era solamente dormir, ya que al día siguiente a las 11 podíamos ir a hacer el check in en nuestro hotel. No tenía baño en la pieza y ni se si había agua caliente. La pieza era de terror también, pero estábamos tan cansados que nos acostamos y a la mierda, a dormir.
Al día siguiente por suerte, ya hicimos check in en nuestro hotel y salimos a recorrer. Nuestro primer destino, obviamente, era la Acrópolis Griega. Es una montañita de onda que aparece en el medio de Atenas y que ahí arriba está el Partenón. El recorrido es interesante, se ven muchas ruinas y ni hablar cuando vas llegando, que vas viendo toda la ciudadela Griega. Te vas imaginando como se vivía en ese momento. Los Griegos, por lo que estuve viendo, socialmente estuvieron siempre adelantados con respecto a los demás, fueron los primeros en hacer deporte, inventaron el gimnasio, eran súper pacifistas y a nivel gobierno, inventaron la democracia, que, con todas sus fallas, para mi sigue siendo la mejor forma de gobierno. También tuvieron mucho que ver con las matemáticas y con la filosofía, cosas que se suelen usar más que a menudo.
Llegamos al Partenón y te rompe la cabeza, si bien estaba en reparación con algunos andamios en derredor del mismo y con cosas un poco demolidas, es impresionante, la construcción tiene más de 2000 años y sigue ahí, sigue siendo imponente y sigue siendo maravillosa. La vista que hay desde el Partenón es impresionante, ningunos giles los que decidieron hacerlo ahí arriba. Desde esa cima ves toda la ciudad entera, ¡se ve hasta el puerto! También se ven otras reliquias arquitectónicas añejas.
El primer día fue demoledor, pero nos encantó, la verdad, ¡es un destino para recomendar!